Me acuerdo cuando eramos chiquitos, mami se enojaba con nostros y nos tiraba tanto del pelo que sentíamos que nos lo arrancaba, al menos yo. Vos nose.. siempre fuiste el preferido...
Un veinticuatro, la abuela dejo en el arbolito dos paquetes. Uno para vos y uno para mi. A vos siempre te regalaban juguetes. Mama me miraba con cara rara para que yo fingiera que me habia gustado el pulover horrendo que me habia traido Papa Noel. ¡Un pulover en pleno verano! Era a propósito.
Para colmo el pulover era muy ancho, largo, y encima tenia colores de nena. Ni hablar. Tenía que esperar el otoño para disfrutar mi regalo de navidad, y varios años mas para que sea de mi talle exacto. mientras vos corrías y saltabas con tu juguete nuevo.
La
tía era la mejor. Papa Noel me dejaba en su casa siempre buenas cosas. Nuestra mamá se enojó un dia con ella porque, a escondidas prendimos un cohete y yo me quemé el dedo índice, me acuerdo. Me prohibió encender en mi vida un solo cohete mas. Peró a mi no me importó. Era mi primer cohete en
8 años. Y todavía me quedaba uno.
De castigo mama me enchufó ese pulover horrible, sin importarle los 29º que hacían. Antes de dormir, me lo saqué y lo revoleé al patio. Estaba triste. La tía se había ido. ¿Y yo que iva a hacer? Vos jugabas contento con tu regalo, pero ¿A mi de que me sirve un pulover?
La tía había olvidado su encendedor, y junto con él, el último cohete. Asi que lo encendí, abrí la ventana y lo tire al patio.
Ese cohete me salvó de volver a usar ese pulover. Cuando mamá vio que el cohete habia quemado y arruinado mi regalo me gritó y me tiró tánto del pelo que sentí que me lo arrancaba.